¡El amor es el verdadero mensaje!

¡El amor es el verdadero mensaje!
Dios es Amor

El proverbio

"Si no puedes creer lo que Dios dice; tampoco podrás creer lo que Dios hace"

abril 23, 2008

¿Existe la “suerte” como tal?

Suerte: Fortuna – Coincidencia – Destino – Casualidad – Prosperidad – etc.

En el Antiguo Testamento.
Suertes. Sorteo mediante el cual se buscaba la solución de un asunto. Todas las veces que leemos en la Biblia que se echaban suertes era en un contexto de “conocer” cuál era la voluntad de Dios o simplemente para conocer qué hacer en una determinada situación o circunstancia.

Jueces 20:9. 9Mas esto es ahora lo que haremos a Gabaa: contra ella subiremos por sorteo.
1 Crónicas 26:13,14. 13Echaron suertes, el pequeño con el grande, según sus casas paternas, para cada puerta. 14Y la suerte para la del oriente cayó a Selemías. Y metieron en las suertes a Zacarías su hijo, consejero entendido; y salió la suerte suya para la del norte.

El territorio de las doce tribus fue asignado por suerte.

Josué 13:6. 6todos los que habitan en las montañas desde el Líbano hasta Misrefotmaim, todos los sidonios; yo los exterminaré delante de los hijos de Israel; solamente repartirás tú por suerte el país a los israelitas por heredad, como te he mandado.

El chivo emisario (Azazel) había que escogerlo echando suertes, y del mismo modo se determinaba el orden de servicio de los sacerdotes.

Levítico 16:8. 8Y echará suertes Aarón sobre los dos machos cabríos; una suerte por Jehová, y otra suerte por Azazel.
1 Crónicas 24:5. 5Los repartieron, pues, por suerte los unos con los otros; porque de los hijos de Eleazar y de los hijos de Itamar hubo príncipes del santuario, y príncipes de la casa de Dios.
1 Crónicas 25:8. 8Y echaron suertes para servir por turnos, entrando el pequeño con el grande, lo mismo el maestro que el discípulo.

Mediante esta práctica se descubrieron los pecados de Acán, Jonatán, y Jonás.

1 Samuel 14:41,42. 41Entonces dijo Saúl a Jehová Dios de Israel: Da suerte perfecta. Y la suerte cayó sobre Jonatán y Saúl, y el pueblo salió libre. 42Y Saúl dijo: Echad suertes entre mí y Jonatán mi hijo. Y la suerte cayó sobre Jonatán.
Jonás 1:7. 7Y dijeron cada uno a su compañero: Venid y echemos suertes, para que sepamos por causa de quién nos ha venido este mal. Y echaron suertes, y la suerte cayó sobre Jonás.

En el Nuevo Testamento.
En el Nuevo Testamento no se vuelve a mencionar excepto la cita que hace referencia a lo que dijo el profeta Joel referente a la muerte de Jesús y el hecho de que echaron suertes con su túnica y la designación de Matías en lugar de Judas.

Mateo 27:35. 35Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por el profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.
Hechos 1:24-26. 24Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido, 25para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar. 26Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.

Es notable que después de Pentecostés no hallamos el uso de suertes para resolver problemas en la Iglesia. El Espíritu Santo ahora ofrece la dirección que la Iglesia o el cristiano necesita por medios directos y personales.

Romanos 8:14. 14Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.
Lucas 4:12. 12Respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios.
Juan 1:7. 7Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él.

Conclusión.
La prosperidad (suerte) NO es un accidente, sino la aplicación deliberada de los principios de la Palabra de Dios en cada área de nuestra vida. El éxito (suerte – prosperidad) es la práctica continua de buenas decisiones que producen buenos resultados y, como fruto, una mejor calidad de vida.

Juan 10:10. 10El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Colosenses 3:2. 2Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

diciembre 07, 2007

¡Actitud!

Carlos llevaba trabajando en una Empresa desde hacia dos años, siempre se había caracterizado por ser muy serio, dedicado y cumplidor de sus obligaciones, llegaba puntual y estaba orgulloso de que en dos años nunca había recibido una amonestación.

Cierto día busco al Gerente de la Empresa para hacerle un reclamo:

Señor, le dijo, llevo trabajando en la Empresa dos años con bastante esmero y estoy a gusto con mi puesto, pero siento que he sido menospreciado. Mire por ejemplo a Rogelio, él ingresó a un puesto igual que el mío hace solo 6 meses y ya esta siendo promovido a Supervisor.

Hummm... mostrando preocupación el Gerente le dice: Mientras resolvemos esto, quisiera que me ayudes a resolver un problema. Quiero dar fruta al personal para la sobremesa del almuerzo de hoy. En la bodega de la esquina venden fruta. Por favor, averigua si tienen naranjas. Carlos se esmeró en cumplir con el encargo y en 5 minutos estaba de vuelta.

Bueno Carlos, ¿qué averiguaste? Señor, tienen naranjas para la venta. ¿Y cuánto cuestan? Ah... No pregunte por eso. Ok, pero ¿viste si tienen suficientes naranjas para todo el personal? Tampoco pregunte por eso señor. ¿Hay alguna fruta que pueda sustituir la naranja? No se señor, pero creo...

Bueno, siéntate un momento.

El gerente cogió el teléfono y mando llamar a Rogelio. Cuando este se presento, le dio las mismas instrucciones que le dio a Carlos y en 10 minutos estaba de vuelta.

Cuando Rogelio retorno el gerente pregunta: Y bien Rogelio ¿que noticias me tienes? Señor, tienen naranjas, suficientes para atender a todo el personal y si prefiere también tienen banano, papaya, melón y mango. La naranja esta a 500 pesos el kilo. El plátano a 600 el kilo, el mango a 1200 pesos el kilo, la papaya y el melón a 800 pesos el kilo. Me dice que si le compra es por una cantidad nos dará un descuento del 10%. He dejado separada la naranja pero si usted escoge otra fruta debo regresar para confirmar el pedido. Muchas gracias Rogelio, pero espera un momento...

Se dirige a Carlos, que aun seguía esperando estupefacto y le dice: Carlos, ¿qué me decías? Nada señor, eso es todo con su permiso...

MORALEJA: Es importante hacer nuestro mejor esfuerzo aun con las tareas mas sencillas, ya que de otra forma nadie nos confiara tareas de mayor importancia. Todas las veces que empleamos correctamente la información, tenemos la oportunidad de imprimir nuestra marca personal.

El verdadero significado de la Navidad

Según el diccionario la Navidad significa nacimiento o natividad y es también la fiesta cristiana más importante junto con la Pascua.

Pero... ¿Qué es para ti la Navidad?

A esta fecha tan especial le puedes dar tantos significados como encontrar diversas formas de prepararte para recibirla. Para unos tal vez le recuerda que es en ese tiempo cuando reciben sus aguinaldos, para otros quizás sean vacaciones; los niños la relacionan con que no van a al Colegio, los adolescentes piensan en los intercambios y fiesta; y para muchos otros, la excelente oportunidad para ver a los parientes lejanos, olvidarse de la dieta y compartir con ellos una deliciosa cena, acompañados por una buena bebida.

Ahora… ¿Cómo te preparas para recibir la Navidad?

Tal vez desde antes compras el material para realizar tus propios adornos navideños o prefieres comprarlos hechos, te vas al centro comercial por el árbol de moda o te decides por uno natural, adquieres el mejor Pesebre y llenas de luces multicolores tu casa, ahh!! Sin olvidar claro, adelantarte a la larga lista de regalos para toda la familia, amigos y conocidos. En realidad es una época en que las actividades aumentan y se complican un poco ¿verdad?

Entonces... Es este realmente el significado que para ti tiene la Navidad y la forma de prepararte para recibirla, o ¿lo haces así por costumbre? Porque si es así, entonces cuidado, ya que esta costumbre puede llegar a tener una fuerza superficial muy considerable.
Mejor, ¿Que te parece si juntos hacemos el intento, aunque sea por esta ocasión, de darle un significado diferente a esta Navidad y nos preparamos para recibirla de otra manera?

Comencemos por desempolvar la mente para recordar en realidad que y para quien estamos haciendo todo esto.

¿Ya te acordaste? Pues si, vamos a festejar el nacimiento y la llegada de Jesús a la tierra, aquel quien representa para muchas personas, el sustento espiritual y en donde desemboca nuestra fe, alegrías, tristezas, agradecimientos, peticiones y culpas; alguien que es fiel representante de la nobleza, la sencillez, la sabiduría, el sacrificio y quien posee en su plenitud, el maravilloso don de amar y perdonar. A Él, para ÉL y por Él es el festejo.

Muy bien, ahora para recibirlo debes prepararte como lo haces cuando sabes que vas a un baile, una boda, un cumpleaños, etc., poniéndote tus mejores galas. Lo mismo harás para esta fiesta. Tus mejores galas será tu creatividad y disposición requerida, para elaborar un pesebre en tu casa debajo del árbol; que si bien no será el más grande pero si el que esta adornado con la ayuda de toda la familia, sencillo pero deslumbrante.

Enseguida vamos a ocuparnos de nosotros mismos, y que una vez conscientes de la celebración, debemos mostrar una actitud optimista, reflexiva y dejando de lado todo aquello que solamente hace que olvidemos el verdadero sentido de la navidad.

Ya la cena entre toda la familia, la podemos ir planeando conforme nuestras posibilidades, sin derrochar lo que bien nos puede servir para después; nuevamente algo muy sencillo pero muy bien condimentado con tiempo y amor.

Dejamos como punto final los regalos, porque estos serán los más costosos de todas tus navidades; como hemos sido tan cautelosos y sencillos en todos lo preparativos anteriores, en este si tienes que lucirte, bueno será tan grande que tal vez no encuentres la envoltura ideal para ponerlo.

¿Pero que crees? La envoltura ya la tienes y esa eres tú, dentro de ella hay preciados regalos: Unos brazos fuertes capaces de transmitir afecto, y más adentro desde tu corazón, mucho amor, cariño, perdón y compresión. Y para finalizar el moño, hecho a base de una oración constante y fervorosa por los tuyos y sus familias, acompañada de los mejores deseos y anhelos.

Todo esto implica un esfuerzo considerable, pero vale la pena intentarlo. Ya haz terminado y estas listo para ver la Navidad de otra forma, el problema vendrá cuando los demás no acepten el nuevo significado que le haz dado; pero no te preocupes, tienes dos opciones: Vuelves a hacer el intento el año que viene hasta que se "acostumbren" o definitivamente te olvidas de todo y aquí no haz leído nada interesante.

Sólo recuerda que en esta ocasión ya por el simple hecho de pensar diferente acerca de la Navidad, te anotaste un diez. Y que si tú quieres en el próximo año, puedes volver a hacer el intento de hacer consciente a tu mente y a tu corazón, de que Jesús volverá a nacer en ti y tú en Él.

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